Todos somos llamados.

Tribu de Arquitectos Sociales.
Todos somos llamados.

Recuerdo el momento en que el acepte a Jesús en mi vida cuando tenía 11 años. Mi madre había regresado de una reunión de oración que había tomado lugar en la iglesia tradicional de Holanda; ella se sentó en el borde de mi cama y empezó a hablarme de Jesús. Yo abrí mi corazón y desde ese momento, Dios perdonó mis pecados; me sentí limpio y fue así como inicié una nueva vida, sin saber cómo vivirla.

Crecí en la iglesia tradicional, sin embargo, comencé a desarrollar una relación personal con Dios. Iba más allá de la tradición y liturgia; era una nueva manera de vivir. Una manera de vivir que hasta ese punto, no había visto que otros dentro de la iglesia vivieran.

Desde ese momento, empecé a pensar en cuál era mi destino, cuál era el llamado y propósito de Dios para mi vida.

En aquel tiempo nos enseñaron que sólo algunos son llamados al ministerio. Los que tenían un llamado al ministerio eran aquellos líderes o pastores que formaban parte del mismo.

Yo creo que para Dios todos somos “llamados”. El apóstol Pablo explica que Jesús reparte dones diferentes a las personas para el cumplimiento de funciones específicas, ¡y todos tenemos un rol especial! Todos tenemos un ministerio en el lugar en el que Él nos ha llamado a estar.

Hoy quiero animarte a que pienses en tu destino, pregúntale a Dios si tu llamado es en el lugar donde te encuentras actualmente trabajando. Si es así, pídele que te ayude; háblale y dile, “Señor, quizás no soy un pastor, pero sí puedo ser un Daniel o un José con capacidad de escuchar Tu voz, y ser usado por Ti en el lugar donde me has posicionado”. Soy un ministro tuyo.

Todos somos llamados por Dios, formamos parte del cuerpo de Cristo (Su Iglesia), donde tenemos un lugar especial para operar en la sociedad y servirla.

Tú estás ungido y llamado de una manera especial para ser usado sobrenaturalmente por Dios, ¡déjate usar! 

Bendiciones,
Dr. Kees-Jan de Maa