¡Necesitamos revelación!

¡Necesitamos revelación! 

(Extracto del manual - capítulo 2 de la clase “Cómo escuchar la voz de Dios”).

 
 

Introducción:

Necesitamos vivir con un entendimiento sobrenatural. Dios, como buen Padre, desea mostrarnos todas las cosas y nos ha dado el Espíritu Santo para que nos enseñe. 

Jesús nos concedió el Espíritu Santo y lo llama el “Ayudador”, quien nos enseña todas las cosas. 

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre … El Espíritu de Verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”.  Jn. 14:16-17, 26.

El Espíritu Santo es nuestro Ayudador. El nos quiere enseñar y mostrar todas las cosas. 
Dios desea ser parte de todos los asuntos de nuestra vida y para ayudarnos, nos da su consejo y sabiduría. ¡Necesitamos Su revelación!

Para crecer en entendimiento espiritual debemos fomentar nuestra comunión con el Espíritu Santo. 

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros”.  2 Co. 13:14. 

1. La revelación divina nos enseña lo que no podemos ver o saber.

 
 

No todo lo que escuchamos o parece ser, es la realidad de las cosas. 

Ej. Josué se dejó llevar por las apariencias de los Gabaonitas (Jos. 9:14). No buscó consejo de Dios, de manera que tanto él como el pueblo sufrieron las consecuencias, incluso afectó a las generaciones posteriores.

Dios desea mostrar la realidad de las cosas; lo que no somos capaces de ver y ni saber.

Dios desea revelarnos los corazones de las personas. 

Ej. Samuel se dejó llevar por las apariencias cuando fue a los hijos de Isaí, 1 S. 16:6,7.

Ej. En los evangelios vemos que Jesús conocía los corazones de los hombres y sus intenciones.

"Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. 24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos". 
Jn. 2:23-24.

Dios desea darnos discernimiento y mostrarnos los corazones de la gente para que nos alineemos con las personas correctas, y para que otras no nos engañen o hagan daño.

“Así dice Jehová, el Santo de Israel, y su Formador: Preguntadme de las cosas por venir; mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos”.  Is. 45:11

Dios desea darnos discernimiento y revelación para que sepamos la verdad y la realidad de las cosas.

Jesús llama al Espíritu Santo el “Espíritu de Verdad” el cual nos dice la verdad y nos revela las artimañas del “Padre de Mentira”, cuya intención no es otra que intentar influenciarnos negativamente por medio de sus engaños.

2. La revelación es  “información actualizada”. 

 
 

No siempre lo que sabemos o hemos oído es la realidad actual. Dios conoce el pasado, el presente y el futuro. Muchas veces, Dios hace cosas que nosotros no sabemos y por eso, Él nos quiere poner día de lo que ha estado haciendo.

      Ej. Saulo (Pablo) y Ananías. Hch. 9:11-14.

En esta historia vemos que Dios dio a Ananías revelación con muchísima información. 

¡Necesitamos revelación detallada! 

Ananías había escuchado de muchos, pero ahora, Dios le estaba dando información actualizada. Dios sabe el proceso que Él ha estado llevando con las personas.
    Ej. El pollito dentro del huevo.

¡Necesitamos revelación actualizada!

Conclusión:

Cuando somos guiados por Dios, andamos en la verdad y en la realidad de las cosas.

Meta:  “Buscaré revelación divina para saber detalles de lo que hacer, con quién, cómo y cuándo debo hacerlo.”


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