Navegando en conflictos inevitables

Por mucho que tratemos de escapar de ello, el conflicto es parte de la vida. Está conectado con cada viaje que realizamos y cada relación que tendremos. Lo hermoso de la otra cara es que podemos beneficiarnos del conflicto, si lo utilizamos como un recurso que nos catapulta hacia adelante para el crecimiento personal, relacional y social. Personalmente he aprendido mucho de las estaciones del conflicto, porque mi decisión fue ser mejor, en lugar de amargarme y construir recuerdos positivos de las circunstancias negativas.

Los beneficios de los conflictos son impulsados través de tres acuerdos básicos:

¡El conflicto es inevitable! Cada líder ama tener sueños nobles que bailan en su cabeza. Es raro, sin embargo, que esos sueños comprendan las luchas que acompañarán su cumplimiento. La fase de luna de miel de nuestro sueño es hermosa, pero no es la realidad total del proceso. Los líderes sanos, no persiguen a los conflictos y se rehúsan a ser adictos a la crisis, pero es importante para eliminar el elemento de sorpresa sabiendo que el conflicto verdaderamente es inevitable.

Las respuestas estratégicas están predeterminadas. Algunos conflictos prácticos pueden ser pre-navegados, habiéndose preparado con antelación. Es decir, que se puede recolectar información y se pueden colocar los sistemas en su lugar, para circunnavegar o trabajar a través de un conflicto. Aprender de otra persona, o de los éxitos o fracasos de la organización, es sabiduría que se debe emplear en nuestra preparación. Mentores, entrenadores y consultores son recursos valiosos en temporadas de preparación. Como Benjamín Franklin dijo sabiamente: “Una onza de prevención vale una libra de cura”.

“Los que sueñan grandes sueños, sin una estrategia para su implementación van a correr una carrera corta.”

Equípate a ti mismo y a otros reconociendo que cada conflicto involucra personas. A pesar de que la fuente de conflicto puede no ser iniciada por una persona, siempre afecta a las personas. Habiendo dicho esto, los resultados del éxito o el fracaso dependen en gran medida de las respuestas individuales. Una respuesta humana sana puede hacer de una montaña, un grano de arena desactivando las reacciones emocionales basadas en el miedo. Por otra parte, las respuestas emocionales no saludables producirán miedo al fracaso, acusaciones y desmotivación bajando la moral. Debemos reconocer que los conflictos interpersonales sucederán en toda organización. Como líderes tenemos que estar preparados para nuestras respuestas internas, a ese conflicto.

Siempre es bueno rodearse de personas que no son adictas a la crisis. Sin embargo, hay que reconocer que incluso, los individuos emocionalmente maduros, se enfrentarán a sus propios desafíos en su vida personal, y que podrían afectar negativamente el avance del progreso de una visión. Como líderes debemos caminar en la empatía apoyándolos en su caminar, a través de sus dificultades. La confianza se construye en la relación, cuando saben que a usted realmente le importa.

“La gente no siempre estará de acuerdo. Si dos personas están de acuerdo en todo, alguien no está siendo honesto “.

Aprender a tener un corazón, para trabajar hacia la comprensión es una habilidad que debe ser desarrollada dentro de nuestras relaciones, personal o profesionalmente.

Los individuos pueden también enfrentar batallas internas, si reconocen que sus valores entran en conflicto con los valores de su organización. Como consultora, consideraría no contratar nunca a una persona que no celebra la misión, visión y valores de su organización. ¡Ellos se sentirán miserables y usted también, porque su corazón nunca estuvo en ello!

Si el miembro del equipo ya está cumpliendo, entonces positivamente ayúdelo a encontrar otra organización dónde servir, y en donde sus valores sí encajen. Su apoyo es un “triunfo” para ellos, y alejarlos para que dejen de influir en la moral del equipo es en última instancia, una “victoria” para usted.

Las personas pueden tener conflicto, porque su pasión no coincide con su papel o rol. Como líderes queremos ayudarles a encontrar un lugar, que coincida con su contribución. De lo contrario, nunca tendrán la energía emocional para darlo todo a la visión.

Debemos reconocer el tratamiento de las relaciones interpersonales, dentro de una visión corporativa, que están trabajando de ambos lados, no sólo el del líder. Navegar por estos conflictos es lo más difícil que enfrentamos, pero también puede ser una catapulta al éxito interno y externo. Nuestra preparación saludable y liderazgo basado en la sabiduría, darán como resultado paz interna en medio del caos.

Cuando su mente y emociones se preparan, usted tiene una mayor capacidad para hacer frente a lo inevitable, con gracia. ¡Crea en usted mismo! Crea en su deseo de construir un bello sueño, y reunir a un equipo por sus mismos valores. Trate a los demás como desea ser tratado, honrando sus ideas, opiniones y aportes.
¡Siempre piense en ganar-ganar y nunca se rinda!

Dra. Melodye Hilton