¡El amor infructuoso!

“Solo el amor puede ser la solución para los que tienen hambre por su respuesta”. Dra. Melodye Hilton

La palabra amor es tan común en nuestro dialecto día a día. Lleva a cabo tan extensos y variados significados que es mucho más complejo que una simple expresión de cuatro letras.

El amor frecuenta los lenguajes en relaciones, justicia social, y fe, pero rara vez se oye en referencia con el liderazgo. Este vacío es erróneo de cómo es el amor, de hecho, es aplicable a toda esfera de liderazgo de influencia.

Después de todo, el liderazgo funciona alrededor de la gente y el amor es su necesidad central. Los gobiernos, el sistema de educativo, o cualquier otra organización por esa razón– no pueden ser instrumentos de justicia (poder usado para lo bueno) sin valores motivados por el amor de sus líderes.

Muchos eluden la palabra amor, porque sus atributos y expresiones son incomprendidos enormemente. Definiciones falsas se han construido a través del egoísmo, la manipulación y las percepciones necesitadas de sus participantes. Sólo tienes que rellenar el espacio en blanco: “Si realmente me amaras  _______.”

Estas expectativas falsas a menudo crean relaciones co-dependientes, donde el mentor se sacrifica más y cada vez trabaja más duro que lo que el beneficiario está dispuesto a hacer por sí mismo. En un mundo de derechos sin trabajar, el destinatario podrá usar la máscara exterior de gratitud cuando está consiguiendo lo que quiere. Tristemente, el corazón se revela rápidamente cuando el líder traza un límite y en vez de gratitud por todo lo que se invirtió el resultado es alegatos acusatorios del control abusivo y la falta de amor.

El amor NO es definido por un sentimiento. Aunque tristemente erróneo más que nada, el amor NO es darle a la gente lo que los hace sentir bien o les hace felices. No es convertirse en tapete singular, o darles lo que deseen para a cambio, lo amen. El amor no se manifiesta a través de la dependencia del pegajoso. El final de esa saga es alejamiento no asociación. Esto a menudo se siente como amor, pero ¡es amor infructuoso!

El amor ES la fuerza más poderosa en el universo cuando es bienvenido, apreciado y respondido. La Neurociencia ha comprobado que nuestros cerebros están conectados para dar y recibir el amor genuino y validado. Esta pasión es intrínsecamente concebida por el valor de invertir en el crecimiento de otro, su desarrollo, y éxito.

El amor es un deseo genuino de nutrir la semilla de valor, la singularidad, el propósito y dones de los demás. A medida que se desarrolla y crece el resultado en su total potencial, a medida que cada uno aporta su regalo al mundo. Este amor es una acción deliberada, no en base a emociones, sentimientos, o de servicio obligatorio.

El dar y recibir amor intencional se origina de la mutualidad. Se deriva de un intercambio que da vida de integridad y sabiduría con el fin de identificar qué y cuándo invertir. La sabiduría dará poder al líder motivado por el amor el saber si es la temporada de dar o retener, de hablar o guardar silencio, de ser accesible o poner límites, o para proporcionar asistencia o alejarse.

El amor con propósito inicialmente modela y hace por alguien cuando están aprendiendo a “caminar.” A medida que la persona madura, el líder se asocia con ellos con el fin de construir su confianza, ver su valor, y apoyar su pasión. Sin embargo llega el momento cuando el protegido debe pararse sobre sus propios pies y pagar personalmente el precio. Su independencia saludable no significa que la relación o asociación se disminuye, sino maximiza su potencial.

Cuando usted ha sembrado en la vida de alguien y ellos continúan trabajando el terreno y recogen la cosecha, ¡es poderoso! Cuando usted ha invertido y puede ser testigo del retorno de la mutua relación empoderada, ¡es algo para celebrar! Cuando el amor no es forzado, sino espera a cambio por la invitación y el bello regalo presentado, es un dador de vida y es gratificante.

Recuerde que el invertir en alguien sólo los beneficiará si tienen hambre. Déjeme darle un ejemplo. Un dia mi esposo recibió una llamada de un padre angustiado que dijo que no tenía leche para sus hijos. Estábamos felices de poder ayudar a este hombre en su necesidad, pero cuando le dimos el regalo comenzó a quejarse que era leche de 2% y no completa. Nuestra inversión de amor fue recibida con falta de aprecio y con crítica enviando un mensaje claro que no era lo suficientemente bueno. El amor infructuoso no puede cambiar una vida sin el compromiso del destinatario para celebrar, abrazar, administrar y devolver el favor.

A continuación unas pautas para ayudar a identificar si una inversión potencial es sólida o débil:

  1. Evite la inversión si no hay honradez en la relación. Medias verdades son tan engañosas como una mentira completa. ¿Están diciendo lo que quieren que usted oiga o están siendo respetuosamente honestos en su comunicación?
  2. El inversionista sabio mira el historial. ¿Qué tan responsables fueron con las oportunidades que se les ha dado antes? ¿Administraron la inversión genuinamente? ¿Valoraron la oportunidad y al que se las dio? ¿Fueron perezosos e irresponsables o alertas aprovechando al máximo la oportunidad?
  3. ¿Juegan el “juego de la culpa” quejándose de la injusticia de la vida o cuando fueron víctimas de otros o las circunstancias? ¿Oye las historias de “mala suerte” con el fin de ganar su simpatía? O, por el contrario, a pesar de los desafíos de la vida han abrazado que la voluntad de asumir la responsabilidad personal para su crecimiento?
  4. ¿Desean inversión sin rendir cuentas? ¿Se puede imaginar un inversionista financiero sin rendir cuentas? Su vida, su tiempo, su energía emocional y recursos tienen más valor que el dinero.
  5. ¿Son gente de honor, de valor, y genuinamente aprecian inversiones pequeñas y las grandes, aun si es una conversación de diez minutos por teléfono?

No importa cuán grandes sean sus inversiones motivadas por el amor, si el destinatario no valora lo que le esta ofreciendo con su amor genuino, es infructuoso para él. No importa cuán grande sea su deseo de edificar plataformas de oportunidad para alguien, es infructuoso si no aprovechan al máximo esa oportunidad. No importa cuán pura sea su motivación, si es disminuida o menospreciada, para esa persona, es infructuoso.

Invierta donde sea celebrado, no tolerado. ¡Usted verá que su amor influyente impactará vidas, construirá alianzas mutuamente beneficiosas, y logrará grandes cosas!

Dra. Melodye Hilton