Desenmascarando el prejuicio

Hay muchas personas de influencia caminando por la calle, sentados en salas de juntas, aprobando leyes, enseñando a nuestros hijos o interactuando dentro de la cultura de muchas maneras. Muchos de estos líderes usan máscaras escondiendo varios tipos de prejuicios. El prejuicio es simplemente presuponer sin información adecuada; las opiniones se forman sin hechos y lo que se cree se establece sin verdades. Todo prejuicio es destructivo basado en el temor afectando las relaciones, asociaciones y sabotea la habilidad de liderar con justicia, honor y validez. 

Hay un gran poder y responsabilidad asociada con cualquier forma influyente de liderazgo. Ya sea que usted sea un estudiante influenciando sus compañeros, un amigo, cónyuge, padre, maestro, actor, figura deportiva, persona de negocios, o líder político, hay un mandato vital para liderar imparcialmente. En cualquier lugar que haya una plataforma de influencia hay habilidad para persuadir para el bien o para el mal. 

Todos hemos tenido experiencias negativas que desean moldear nuestras creencias acerca de diferentes grupos ya sea edad, raza, género, estatus socio-económico, o posición en la sociedad. Nuestra tendencia es agrupar a la gente y pre-juzgarla basado en lo externo, los juicios de otros o nuestro historial.

Hace mucho años yo odiaba a los hombres apasionadamente apoyando el movimiento de liberación femenino. Para mi no se trataba de la igualdad de derechos para la mujer--esa era mi máscara--sino más bien surgir más alto que todos los hombres. Este fue un prejuicio que fue sembrado dentro del alma de una niñita a través del abuso sexual. En mi corazón no estaba peleando por la noble causa de la igualdad para la mujer, estaba sedienta por herir a todos los hombres creyendo que todos eran criminales.

“Cada persona es un individuo --no es justo el juzgar a alguien por experiencias pasadas con otros.
Dra. Melodye Hilton

¡Todo prejuicio, parcialidad o racismo es un auto-sabotaje! Yo estaba horriblemente engañada por el dolor de mi pasado lo cual saboteó mi salud emocional y mi habilidad de encontrar paz interna. ¡¡¡Gracias a Dios esos días ya pasaron!!!

Científicamente hablando, cada pensamiento aceptado crece en nuestra memoria dentro de la red de nuestro cerebro. Es imposible devaluar, odiar, faltar el respeto, degradar, o demostrar prejuicio contra otro sin la retroalimentación dentro de nuestra memoria. Ya sea que nuestros prejuicios sean obvios, sutiles, o simplemente parte de nuestro proceso de pensamientos al final son auto-destructivos. ¡Es tiempo de remover la máscara de la pretensión y levantarse con genuina validez unos con otros! Es imposible criticar, juzgar, no perdonar, o chismosear cuando caminamos en validación y honramos a otros.  

“La validación del alma humana no puede co-existir con prejuicios, injusticia o discriminación de ninguna clase”. 
Dra. Melodye Hilton

Thomas Jefferson dijo: "El cuidado de la vida humana y la felicidad, y no su destrucción, es el primer y único objetivo de un buen gobierno." En verdad, este debe ser el objetivo de toda buena persona y especialmente todo el que aspira a liderar bien. Debemos desafiarnos a nosotros mismos a escoger los pensamientos que deben ocupar nuestra mente seleccionando audazmente la validación, el honor, el respeto, la vida, la esperanza y la paz. Esta decisión no sólo afectará nuestra salud emocional, sino que permite una perspectiva saludable en cada decisión que tomemos.

Es tiempo de quitarnos las máscaras de la pretensión y valorar genuinamente toda la humanidad. Utilicemos nuestra energía emocional para influir las generaciones a vivir bien, con mucho amor, y creer por lo mejor. Permitamos que nuestras voces revolucionarias de validación sean oídas--¡vale la pena vivir así!

Dra. Melodye Hilton